Antonio tiene 61 años, durante toda su vida trabajo en el sector de la construcción, pero en 2008 cuando nos acecho la gran crisis económica Antonio perdió su trabajo con 55 años. Fue un golpe muy duro ya que ha su edad peligraba en convertirse en un parado de larga duración, estuvo dos años en el paro hasta que encontró trabajo en el sector de la limpieza, ahora uno de los trabajos esenciales en el estado de alarma. Tan solo le quedan 2 años para jubilarse pese a su edad y su exposición constante al virus, cada día va a trabajar en el transporte público. Antonio antes compartía su trayecto con centenares de personas que iban a sus puestos de trabajo, ahora lo hace en soledad. Él sigue todas las recomendaciones de seguridad, pero aun así sabemos qué puede contraerlo en cualquier momento. Por suerte en su empresa cuentan con todo el equipo de seguridad necesario, pero muchas personas en el mismo sector no pueden decir lo mismo, denuncian la falta de material para poder realizar sus tareas de forma segura o preventiva ante el posible contagio por el covid19.
El sector de la limpieza siempre ha estado en lucha, reivindicando su precariedad en los salarios y la lucha por reconocer la importancia de su labor en nuestra sociedad.
Ha tenido que venir una pandemia para darnos cuenta de la importancia que tienen todos estos sectores de primera necesidad que hasta ahora habían pasado desapercibidos y calificados como sectores precarios. Estas personas no han dejado de trabajar ni un solo día, pese al riesgo.
Ahora parece que algunos los llaman héroes. Es mi padre.