En la religión Aluk (comunidad Toraja en Indonesia) cuanto más rico y poderoso es un difunto, más ostentoso es su funeral.
Los Torajas expresan su pena construyendo una ceremonia llamada “Rante”. Después de que el difunto haya muerto pueden pasar días, incluso meses hasta que la familia pueda reunir el dinero para costearse dicho funeral. Ellos creen que la muerte no es inmediata.
El momento más importante de la ceremonia es el llamado “Rambu Solo”, sacrificio de búfalos, el numero de estos animales dependerá del rango de importancia de la persona fallecida. Un autentico espectáculo para el pueblo.