Estos días he podido documentar como desde “la xarxa de veins" de L’Hospitalet del Lobregat, con la ayuda de voluntarios, vecinos y algunas personas de otras entidades, como “mujerespalante” entre otras, están trabajando para poder dar soporte y ayuda alimentaria a todas las familias que lo necesitan. Forman diferentes grupos para poder llegar a los diferentes barrios de L´Hospitalet del Llobregat. Son familias que se han quedado fuera de cualquier plan de ayuda gestionado por los servicios sociales. Desde dentro nos cuentan que cada semana son más familias que necesita acogerse a su iniciativa. Los espacios donde gestionan la entrada del alimento son varios, desde “el ateneu la “iaia" en el barrio de Santa Eulalia, en la Florida que gestiona los barrios de Can Vidalet y Pubillas Cases dese “la llumeneta”, espacio cedido por el párroco de la iglesia de la Florida, “ La parroquia de la llum”. Los vecinos se agrupan en coches privados y disponen de un camión para poder realizar los repartos a las familias que no puedan salir a la calle.
Ellas nos explican que no solo quieran actuar en dar alimento, sino enseñarles a cómo autogestionarse y así crear nodos entre los diferentes barrios, crear redes de soporte mutuo.
También insisten en poder proporcionar alimentos de calidad y frescos, potenciando el pequeño comercio y los huertos del área metropolitana. Entre ellos destacan Kerasbuti, una cooperativa de consumo, Fresco Verde, que se encargan de donar alimentos para que lleguen a todas esas familias que lo necesitan. Esta semana han podido llegar a 200 familias. Han creado una caja de resistencia para seguir haciendo frente a la situación, ya que no saben cuanto tiempo podrán seguir dando soporte a las familias mas vulnerables, porque lamentablemente prevén que esta situación se va a dilatar en el tiempo, ya que las consecuencias de esta pandemia a muchas familias les va a costar remontar su economía.